Llevo lo que va de semana en tacones, tengo los pies muy cansados y me
está saliendo una dureza en la planta. Me encanta llevar tacones, pero tengo
que admitir que la clave está en intercalar zapato plano y tacón, y no repetir
el mismo zapato dos días seguidos, es decir, todo lo que no he estado haciendo
en los últimos días.
Ayer te contaba cómo tener unas manos siempre perfectas, y hoy te voy a
dar mis trucos, los que voy a poner en práctica desde hoy mismo, para tener
unos pies impecables…
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Hazte una pedicura: no hace
falta ir a un sitio para que te la hagan, aunque, si puedes, mejor, al menos
para poner los pies al día y después mantenerlos. Yo me voy a hacer una
pedicura a mí misma. Lo primero que voy a comprar es una lima para las durezas
y mi crema favorita para pies, la de Weleda.
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Ponte crema todas las noches: si
eres constante, por muy mal que tengas los pies, verás como poco a poco las
durezas van desapareciendo y los pies se ven hidratados y suaves.
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Elige bien los zapatos: como te
comentaba antes, intenta no repetir zapato y usar tacones un día y al día
siguiente un zapato plano, especialmente si, como yo, pasas mucho tiempo de
pie. Sé que si estás acostumbrada a llevar tacones, es difícil, pero tus pies
te lo agradecerán. Elige zapatos que, aunque sean altos, sean cómodos, y
siempre de tu talla.
Un buen
truco: caminar un rato en la tienda cuando te los pruebes; si ahí te molestan,
no los compres, por mucho que te digan que luego la piel cede y que te
resultarán más cómodos.
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Descansa a menudo: yo me suelo
llevar unas bailarinas en el bolso los días que tengo que ir de una oficina a
otra. Así puedo descansar los pies. En enrolladas las hay súper monas.
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Cuida tus uñas: córtalas de vez en cuando,
lima e hidrata. Yo prefiero no retirar las cutículas, las echo hacia atrás con
un palito de naranjo y las hidrato. Siempre utilizo un cortaúñas y nunca las
tijeras, y después de cortar, pulo las uñas y las limo con cuidado.
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Cuidado con los esmaltes: es
fácil retocar las uñas de los pies e ir poniendo esmalte sobre esmalte, pero no
es nada bueno para la uña, especialmente si vas con zapato cerrado. Intenta
descansar del pintaúñas un par de días en semana (como mínimo) y retirar el
antiguo antes de utilizar uno nuevo, en vez de poner capa sobre capa. Y si usas
esmaltes oscuros, intenta darte una capa de protector antes e ir alternando uno
claro y uno oscuro para que la uña no se ponga amarilla.
