Seguimos con los lunes de coaching! Hoy quiero que veais la positividad vs la negatividad.
Es curioso
cómo la mente no asimila los noes. Con esto quiero decir que si estás la mayor
parte del tiempo centrando la atención en los aspectos negativos que hay en ti
o en los demás, estoy segura de que es eso todo lo que vas a ver: cosas malas.
Cada vez
soporto menos a la gente que, ya antes de salir de la cama, empieza el día con
una negatividad absoluta. ¿Cómo pretenden que les vaya a ir bien el día?
Sin embargo,
si nada más despertarnos, agradecemos todo lo bueno que tenemos y, te recuerdo
una vez más, que todos tenemos cosas buenas… este pensamiento ya tendrá un
efecto positivo en nuestro día.
Está claro
que también pensaremos que hay cosas que podemos cambiar o mejorar, pero como
nos centraremos en lo bueno, veremos las cosas desde un punto de vista positivo
y encontraremos la mejor solución.
¿Cuál de las
dos personas quieres ser? Estoy segura de que la segunda, así que esta semana
intenta centrarte sólo en lo que te gusta de ti y de los demás. Cuesta, lo sé,
pero no es imposible… ¡inténtalo! Ya me contarás si has notado alguna
diferencia.
Cuando tienes muchos planes en mente, cuando quieres cambiar
o mejorar muchas cosas, debes recordarte que “un enorme pastel se come a
pedazos” y que tú comes a tu ritmo. Eso sí, esto no significa que tu ritmo sea
el de un pajarito comiendo. Significa que tienes que marcarte un ritmo que tú
puedas seguir; que tú sabes, dentro de ti, que te va a ayudar a ir consiguiendo
poco a poco lo que te hayas propuesto.
Ya sabes que yo soy de marcarme objetivos, de proponerme metas,
de estar siempre pensando en qué puedo hacer para mejorar esto o aquello… Y
tengo que admitir que si hay algo que me ayuda a crecer tanto a nivel personal
como profesional es el tener claro qué es lo que quiero y qué tengo que hacer
para conseguirlo. Pero es cierto que muchas veces me tengo que decir a mí misma
“¿Cómo se come un enorme pastel?”. Sí, lo has adivinado: ¡a pedazos! Y lo mismo
ocurre con los objetivos: se consiguen poquito a poquito.
Hace un momento estaba sumamente agobiada con el elevado
número de asuntos que tengo pendientes y no sabía por donde empezar!!Así que he
decidido crear una lista por orden de prioridad e ir haciendo, una cosa cada
vez. Mi idea inicial era hacerlo todo de golpe…hasta que un terrible dolor se
ha apoderado de mi cabeza y me he dicho, Lídia, recuerda que lo rápido no es
siempre lo mejor. Así que también os lo digo a vosotros, la idea es que vayas
poco a poco realizando acciones que te vayan llevando a tus objetivos; que
vayas incluyendo en tu día a día ciertos pasos para que se conviertan en
hábitos, en tareas que no te cuesta realizar porque forman parte de ti. Así se
cumplen los sueños, dando un pasito hacia el sueño cada día…
Así que aquí os vuelvo a dejar deberes ¿qué es lo que vas a
hacer esta semana para coger tu ritmo?
La semana pasada comentaba que voy confiando un poco más en
la vida, esta semana quiero hablar sobre algo que para mí es un reto y tiene
mucho que ver con confiar en ti y en la vida… es la paciencia.
Siempre hago la broma de que la paciencia es algo que no
está en mi, que cuando la repartieron ese día yo no estaba, etc. Soy una
persona terriblemente impaciente. Desconozco elmotivo de mi impaciencia, no sé si es porque soy muy activa, porque
siempre quiero hacer más y más, seguir adelante o simplemente porque lo soy y
ya está. Dicho esto ya imaginareis que una de las cualidades que más admiro en
los demás es precisamente la paciencia.
Durante mi aventura asiática hasta llegué a creerme que
había conseguido algo de paciencia gracias al budismo…pero tampoco es que me
durara mucho que digamos.
La gente mayor me comenta que con la edad te vas haciendo más
paciente, pero tampoco noto que eso sea cierto en mi…conforme pasan los años mi
impaciencia aumenta, por si no me da tiempo a hacer todo lo que tengo pensado
hacer!!
Así que intentaré esta semana empezar a atraer la paciencia
siguiendo estos puntos, así escritos es una forma de comprometerme y de ponerlos
en práctica.
Esfuerzo, una vez más. Tienes que confiar que si te
esfuerzas y haces todo lo necesario para conseguir algo o llegar a algo, es
suficiente. Por ejemplo, si quiero estar más sana, si mantengo una alimentación
saludable es suficiente. Si quiero ponerme en forma, si hago ejercicio, será
suficiente. Si quiero prosperar en mi carrera profesional, si estudio o
complemento mis conocimientos con un curso, es suficiente. Pero hay que
hacerlo! Con esto quiero decir que después de hacer algo, sólo queda esperar el
mejor resultado.
Vivir el presente. Para ser paciente hay que centrarse en el
momento presente, disfrutar del viaje y no sólo pensar en llegar a la meta. De
esta forma también eliminaremos la ansiedad y estaremos más tranquilos.
Ser más buena contigo misma. Ya dije anteriormente que
muchas veces somos nuestras peores enemigas, así que tenemos que ser más
pacientes con nosotras mismas y ser más dulces con nuestro diálogo interno.
Esta semana voy a “trabajar” la paciencia, primero conmigo
misma y luego con los demás. Ya puestos, me gustaría que tú también lo pusieras
en práctica y que me contaras si has notado alguna diferencia!
Hola Didi Addicts!! Llegados a este punto del coaching tengo que deciros que voy
confiando un poco más en la vida, en que las cosas buenas también ocurren y que
voy teniendo más confianza en mi misma y en las herramientas que tengo al
alcance y en mi.
Todas poseemos herramientas dentro nuestro, no debemos
compararnos con nadie, no debemos asumir lo peor y debemos confiar en nuestros
recursos, en lo que sé que tengo dentro y tu también tienes, esas herramientas
personales que nos ayudan a conseguir lo que nos propongamos, a enfrentarnos a
nuestros miedos, a superar los retos que la vida nos va poniendo por delante
cada día y a conseguir nuestros sueños.
Sé que te estarás preguntando…sí, sí, pero, ¿a qué
herramientas haces referencia? Pues a aquellas que todas tenemos: algunas
tienen encanto personal, otras una fuerza interior tremenda, o una increíble
capacidad para aprender, otras saben ver lo mejor de los demás… El caso es que,
sea lo que sea, debes confiar en que tienes dentro de ti los recursos que
necesitas para enfrentarte a lo que sea, tus peores miedos incluidos, pero que
también tienes recursos para conseguir todos tus sueños.
Esta semana os vuelvo a dejar deberes, una lista de aquellas
cosas que tienes dentro de ti…. Te sorprenderás a ti misma de todo lo que
tienes!
Es curioso cómo a veces nos damos
por vencidas por miedos, vergüenzas, falta de confianza o incluso por pensar
que nos falta el “apoyo” de alguien para realizar lo que queremos… Conozco a
mujeres que, por mucho que quieran sentirse atractivas, ponerse en su peso
ideal, tener pareja, cambiar de trabajo o mejorar su vida en general, tiran la
toalla antes de empezar siquiera.
¿Por qué? Y lo que es más
importante, ¿por qué otras mujeres, que estoy segura que tú también conoces, no
se rinden y siempre están “luchando” por aquello que quieren? Creo que la
diferencia entre unas y otras es la falta de claridad, es decir, el tener claro
no solo lo que quieres, sino saber el “precio” que tienes que pagar y estar
dispuesta a pagarlo.
Por ejemplo, si quieres ponerte en tu peso ideal, tienes que saber que el
precio que tienes que pagar es tener disciplina a la hora de comer bien, hacer ejercicio
y cambiar de mentalidad, verte a ti misma como una mujer en su peso ideal, sana
y en forma. Yo soy de esas mujeres luchadoras, como una hormiguita y cuando
quiero algo, me automotivo día tras día para hacer lo que tenga que hacer y
conseguir aquello que me he propuesto y que yo creo que me merece la pena. Eso
sí, no siempre es fácil… La clave es tener claro desde el principio lo que
tienes que hacer y estar dispuesta a hacerlo sin pensar mucho más en ello. ¿Qué
te gustaría conseguir y estarías dispuesta a luchar para conseguirlo? Empieza a
decidir qué puedes hacer para lograrlo y ¡a por ello!
Bien, ya estamos en febrero y ya llevamos semanitas con el coaching. Esta semana quiero profundizar
en el miedo. Quiero que aprendáis a no tener miedo de la mujer maravillosa que
todas tenemos dentro, para sacar ese miedo y convertirlo en energía, en acción,
en fuerza, y así conseguir lo que te hayas propuesto. Algo que me ha enseñado la vida
es que la única manera de vencer el miedo es enfrentándose a él, descubrirlo y
hacer precisamente eso que te da miedo. Y no me refiero a tener miedo a las
arañas o a tener miedo de las cosas que realmente deben darnos miedo, tampoco a
tener miedo de dar lo mejor de una misma, de sobresalir, de deslumbrar, de
compartir con otros lo que llevamos dentro…
¿Te da miedo sacar lo mejor de
ti, dar lo mejor cada día, ponerte en tu peso ideal, en tu imagen ideal? ¿Te da
miedo deslumbrar? A veces, curiosamente, nosotras somos nuestro peor enemigo…
Así que esta semana quiero que te mires al espejo y te preguntes “¿Qué es lo
que me está frenando a dar lo mejor de mí?”, y cojas una de las cosas que te
dan miedo, que te están frenando, paralizando y te enfrentes a ella y la hagas.
En mi caso, muchas veces me frena
el miedo al fracaso, con lo que voy posponiendo las cosas y acabo por no
hacerlas, con lo que el fracaso es automático… Por tanto, a partir de ahora voy
a dejar de lado ese miedo y voy a centrarme en empezar a hacer las cosas, sin
ponerme metas imposibles e ir a por ellas, porque, al fin y al cabo, lo más
importante es centrarse en dar lo mejor de uno mismo, ¿no crees? *Enfréntate a tus miedos.
Hace unas semanas empezábamos con
el programa de coaching, en los deberes que os mandaba estaba escribir los
retos y definir qué cosas podías hacer para ponerte las cosas más fáciles… Pues
bien, hoy te digo que es momento de actuar. Y en este post de hoy voy a
empujarte. Sí, has leído bien, em-pu-jar-te. Porque si has hecho los deberes
(espero que sí) ya tienes definidos tus objetivos y una vez éstos están
definidos, sólo queda ir a por ellos! Este empujón de hoy es para que
no te quedes estancada en la idea, en el sueño, en el deseo y para que te
pongas en marcha ya! Si realmente quieres conseguir lo que te has propuesto,
hoy,ahora, es el momento.¿Para qué esperar más? ¿A qué esperas para mejorar,
conocerte, descubrirte, encontrarte a ti misma, ponerte en marcha y hacer lo
que tengas que hacer para conseguir todo aquello que te has propuesto hace tan
solo unas semanas? Hoy es tan buen día como otro cualquiera, por eso mismo, hoy
es cuando tienes que empezar y no dejarlo ni para mañana ni para la semana que
viene. Hoy mismo empieza a comer bien, a hacer ejercicio, a maquillarte, a
apuntarte a un curso de idiomas, de contabilidad, a organizar tu agenda, a
recoger tu mesa, etc.
No creas que sólo te pasa a ti,
recuerda que a la vez que escribo este post también lo pongo en marcha… Yo
también me quedo a veces estancada, por miedo, por falta de tiempo o por no
organizarme bien, por no ponerme a mi primero…pero ahora, si me veo estancada,
me diré “¿A qué esperas?” Hoy es un buen día para hacer aquello que te has
propuesto… así que a por ello!
A veces
nosotras mismas somos nuestras peores enemigas; en vez de ponérnoslo fácil,
hacemos todo lo posible para que el camino sea duro. No somos conscientes de
que está en nuestra mano hacer que nuestra vida sea más simple. ¿Cuántas veces has decidido
empezar a comer sano y sin saber cómo has llenado la cocina con comida muy
apetecible pero poco saludable? ¿Cuántos lunes has decidido que te ibas a
arreglar y a poner guapa toda la semana y por alguna razón te has levantado sin
tiempo todos los días? ¿Cuántas veces has decidido empezar a hacer ejercicio y
ponerte en forma y has acabado apalancada en el sofá?¿Cuántas veces tus buenos
propósitos se han quedado en nada? Pues que sepas que hay formas de
llegar a nuestros objetivos. A mí me funciona saber bien qué es lo que quiero y
hacer algunas cosas que me ayuden a alcanzarlo. Siguiendo los ejemplos de
antes: si quieres comer sano, empieza poniendo “en forma” tu cocina. Prepara un
menú saludable que puedas seguir durante toda la semana y haz la compra acorde
con él. Si has decidido ponerte guapa y arreglarte durante toda esta semana,
¿por qué no preparas tus looks por la noche y lo dejas
todo preparado para que cuando te levantes no pierdas tiempo? A mí me encanta
entrenar, pero es cierto que, como todas, a veces me siento desmotivada. Cuando
estoy así, suelo quedar con una amiga para ir a entrenar. Así, entre las dos,
nos motivamos y nos empujamos para que el proceso sea más divertido, y de esta
manera volvemos a la rutina y a estar motivadas. Esta semana repasa tus metas y
objetivos, y define qué puedes hacer para ponértelo más fácil a ti misma.
¡Empieza ya a simplificarte la vida!
¿Quieres motivarte para ponerte guapa de cara a la primavera? ¿Alcanzar tu peso ideal? ¿Aprender a sacarte partido? ¿Mejorar a nivel profesional? Usa estecoaching para motivarte a ti misma ahora, tienes una semana
para ello. ¡Ya me contarás si has notado alguna diferencia!
A mí la Navidad no me dice
especialmente nada pero el cambio de año me encanta. Es como una puerta abierta
al mundo, a las nuevas posibilidades, a un cambio esperanzador y lleno de
sorpresas. Es la promesa de una vida mejor y de una yo mejor. Por eso no quería
dejar pasar la oportunidad de hacer de estos últimos días del año algo
especial. Os quería dar las gracias a todos los
que me habéis apoyado en este año. Didi BCN va creciendo día a día gracias a
todos vosotros. He tenido la gran, grandiosa suerte de poder vivir muy buenas
experiencias, de conocer a maravillosas personas, gente que me han apoyado de
manera incondicional, que me han dado tirón de orejas cuando he estado con mis
días grises y que me han puesto la sonrisa en el rostro al creer en mí y
hacerme partícipe de sus momentos especiales. Quiero agradecer a todos los que
habéis confiado en Didi BCN, a los que habéis pedido consejo y a quienes he
podido ayudar. Espero seguir a vuestro lado en este 2013, para ver la evolución
y seguir creciendo juntos.
Este año no tenía muchas esperanzas
puestas en esta fecha, la del día de hoy, mi mundo se paró el 12 de julio y de
hecho, ya me iba bien así, pues cada día que pasaba era como que me iba
alejando y el pánico a olvidar, a que se me pasara la fecha me hacía pasarme
largas horas en vela ideando algo para recordar… Con el tiempo he aprendido que
por mucho que pasen los días, olvidar es imposible. Y, agnóstica que es una,
también he aprendido que cuando perdemos a un ser querido éste pasa a habitar
en nuestro corazón, de ahí que ya no me preocupe de la opresión que a veces
siento, ahora sé que se va acomodando.
Acompaño estas palabras de la canción
de My way,de Frank Sinatra, una de sus preferidas. Y escuchándola me doy cuenta de que es my way
el que debo trazarme y seguir. Qué ya está bien de ir dando tumbos por la vida,
de ponerme excusas y de no avanzar a donde tengo que llegar. A veces podemos
llegar a ser nuestras peores enemigas, las únicas que ponemos palos a nuestras
ruedas.
Si sumamos actos débiles, confusos,
esquivos, que incluyen el miedo, que imponen demoras en logros, si eludimos
ciertas responsabilidades, si miramos sin ver… las consecuencias serán obvias
en nuestras vidas, en nuestro entorno, en nuestro crecimiento o avances.
Si, como yo, ya estás harta de no
llegar a donde quieres y crees que mereces más, ¿qué te parece aprovechar este
cambio de año y ponerte manos a la obra?
En unas semanas voy a iniciar un
coaching, pero no sólo de belleza, con él pretendo sacar tu mejor tu, darte esa
seguridad que muchas veces te falta, darte ese empujón cuando estés a punto de
tirar la toalla, darte motivos para seguir hasta conseguir tu meta. Lo único
que te pido es que te preguntes si de verdad quieres cambiar a mejor y, si la
respuesta es sí, da igual que seas chico o chica, joven o senior, porque este
programa es para ti.